Experiencia paranormal con Laureano Gómez revivido de entre los muertos.

Los seguí hasta una vieja casa en un buen barrio, una casa vieja apenas con un conserje que les abrió la puerta. Que bueno que esta gente no tenga ya plata para un esquema de seguridad, pensé mientras me reía solo en mi carro.

Unos minutos más y me di a la aventura de hacer allanamiento de morada, jajaja.

Me colé por el muro, la verdad estaba fácil pero ya me duele la espalda, no estoy para estos trotes.

Logré acercarme a la ventana y ver, estaban el nieto de Laureano, el bisnieto y los cuatro patiños. El cura se puso una túnica negra llena de símbolos y sacó un viejo libro, empezó a recitar unos canticos en algo que creo era latín, el cura se puso a toser y tuvieron que parar, que fiasco pensé, ese señor no les va aguantar ni media hora, pero se recompuso y prosiguió, los asistentes hicieron un circulo en torno al cura y repetían algunas frases, de repente las luces de la casa titilaban y unas velas que tenían como de ambiente de culto satánico empezaron a apagarse.

El cura entonces tomo con su mano la frente del nieto y empezó a pedirle al espíritu de Laureano que entrase en el cuerpo de su familiar. El hombre empezó a retorcerse y a cambiar de voz.

-Yo soy el Monstro, el Basilisco, el devorador de liberales.

-Mi señor acá estamos tus fieles seguidores, tu familia y el país te necesitan, necesitamos la  Salvación Nacional.

Dijo su bisnieto con voz entrecortada.

-Te ofrecemos el cuerpo de mi padre para que entres en él.

En ese momento sí me asusté, estos desgraciados habían traído de vuelta al más godo de godos, yo tembloroso tomaba fotos y grababa los audios con mi celular, las manos me temblaban y sentía que mis piernas eran de mantequilla.

-¿En esto? ¿es esta mi prole, este paupérrimo es lo que queda de mi legado?

Dijo la voz ya en el cuerpo del nieto, todos los asistentes se echaron para atrás y el cura cayó al piso con muchísima tos, ahogado en su propia saliva empezó a convulsionar.

-Prefiero volver al averno de donde me sacaron que tomar este cuerpo y a estos seguidores.

El nieto empezó a vomitar y se derrumbó de rodillas, de repente un terrible olor invadió el ambiente, la luz volvió a estar estable y nada más pasó, creo que el cura se murió por que a los poco minutos entró una ambulancia, que yo aproveché para escapar por la puerta principal.

Algunos días después me vi con Henrry y le conté mi experiencia, le mostré las fotos y los audios.

-Creo que esto no se va a poder publicar, seguro y esta gente me demanda por allanamiento de morada, que fiasco de zombie.

Henrry se atacó de la risa y se fue sin pagar la cuenta del café, como de costumbre.